
A veces las semanas se hacen largas; más cuando el clima, el tránsito, los problemas, los ritmos de horarios, los conflictos laborales, las incertidumbres políticas... y tantas otras cosas nos perturban la tranquilidad o no nos dejan disfrutar de la vida...Nos van llevando al fin de semana con una ansiedad y carga pesada que necesitamos desechar para comenzar el lunes renovados. Sin lugar a la duda, el mejor lugar para encontrar esa "transfusión sanguínea" es en la casita de Dios y sus palabras.
Ah! Sisisi,... cuando llega el domingo, al menos para mí, es el mejor día de mi vida. Una escuela en cualquier lugar del mundo siempre abierta a la vida que no discrimina a ningún ser humano y me hace comprender que la vida cada día es un test desde que nacemos hasta el día que morimos. Podemos reprobar o, dentro de todo, sacar una nota que nos deje disfrutar la vida con lo mínimo o con el resultado más alto. Depende de cómo nos disponemos a vivir según las enseñanzas y exámenes de Dios y nuestra propia entrega como puesta en práctica.
Los domingos para mí también son como esas clases de consulta; que, aunque sabemos qué tenemos que estudiar, sabemos qué queremos o sabemos hacia donde nos dirigimos, como la vida en sí presenta desequilibrios y un poco de desconcierto, es útil asistir. Para mantenernos en el camino de la luz, a pesar de todo y "aclarar el panorama" en esos momentos donde parece que nos trabamos, dejamos de comprender y, a veces también aparecen personas o situaciones empeñados (as) en que en nuestras vidas "arda troya". Cuando encontramos ese punto límite (ya sea de saturación mental, de cansancio físico...), ahí, cuando la lluvia empaña el vidrio: Ir a misa es una forma de comprender la vida, saber cómo continuar y como diría mi mamá: -"Sabri: se rompió el limpia-parabrisas del fitito. Con esta lluvia para continuar y que el camino sea visible, ¡pasémosle papa al vidrio". jajaja. (mi madre, brava como ninguna, pero de la cual también aprendí mucho). Hay recursos en la vida. Están más allá del razonamiento humano, están más cerca de nuestro alcance de lo que pensamos. Es cuestión de pasarle papa al vidrio (ir a misa, leer la biblia, hablar con un amigo, ser sincero, humilde, buscar ayuda espiritual, crear puentes de esperanza...) e intentar superar todo con la mejor predisposición. Siempre se puede.
No lo olviden. Con amor y dedicación: siempre se puede. Juntos, integrando el mundo, con nuestras cruces...si las sabemos llevar como Jesusito: podemos alcanzar la felicidad de nuestras vidas.
Precioso domingo de clase de consulta en Natividad del Señor, con nuestro queridísimo Padre Ignacio, con todos los presentes y uniéndonos a cada uno de los que en los distintos rinconcito del mundo que son parte de esta vida, de este presente, también están.
Así celebramos la misa del día.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16, 15-20
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos". El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se reúne con los once en Galilea para recomenzar la misión. No se quedarán encerradas en los confines de Israel, sino que saldrán a testimoniar la bondad del Reino a toda la humanidad.
EXPLICACIÓN DE LA LECTURA POR EL PADRE IGNACIO PERIES:
Con esta hermosa lectura de hoy; la liturgia de la palabra nos invita a reflexionar sobre la vida, ¿no?, sobre la vida de cada uno de nosotros. El sentido que tenemos, la capacidad que tenemos como seguidores de Jesús con nuestra Fe. Seguir, justamente, el destino de la vida que Dios nos propone como proyecto de la vida, ¿eh?
Para comenzar, fíjese, fue difícil al profeta Isaías. Un hombre con mucha fe. Pero tenía que cargar muchas responsabilidades para que su pueblo tenga un buen estado social, material, también una forma donde la gente pudiera disfrutar la vida. Toda una vocación de asegurar, no solamente de asegurar tu felicidad, sino también la felicidad de los demás. Y ahí dice: "Siervo castigado, siervo sufriente" que toma con toda la Fe, poniendo su confianza en Dios para llevar su proyecto de vida. Asegurando, a través de él, los demás puedan encontrar paz y esperanza a la vida.
Llevando el Evangelio, Jesús dice: "Cada creyente, cada uno que quiere encontrar la felicidad en esta vida, tiene que tener el coraje para aceptar la realidad de la vida. La realidad que el hijo del hombre expresa". Las formas que debemos llevar. Con su propio ejemplo, cuando tomó la cruz y llevó hasta el calvario para asegurar la dignidad, la felicidad de los hombres. Por eso hoy tiene una pregunta hermosa para que respondamos. Analizar y ver cómo Jesús habla. Sobre la Fe, sobre nuestra entrega o la forma correcta de vivir el Evangelio en nuestra vida cotidiana. Aprovecho la pregunta de Santiago y Juan, quienes pidieron: "Señor , si es posible asegúranos los puestos, uno a la izquierda y el otro a la derecha". Como estaba diciendo: La fe, la felicidad de la vida depende de los puestos. Cuanto más tenemos los puestos o poder, cuanto más sentimos que somos mejores amigos de Cristo, va a ser fácil de vivir la vida...
Sorprendente fue la pregunta de Jesús: -"¿Ustedes están dispuestos para beber el cáliz que yo beberé? ¿Pueden?...y ¿Pueden llevar la cruz que yo voy a llevar?"..."Me parece que no entendieron". Y aunque parece que no entendieron, respondieron: "Si Señor". Muchas veces el entusiasmo o la ambición nos desubica los valores de la vida. ¿no?
Pero, si analizamos bien, esa pregunta de Jesús, es algo muy profundo. Cuando dice: "Ustedes están dispuestos a tomar la copa que voy a tomar? La Copa significa mucho bíblicamente. Justamente hoy se toma la copa como si fuese la vida de cada uno de nosotros. ¿Qué es lo que significa? Una copa, y usted sabe bien la copa puede tener un montón de significados. Una de las cosas que, a veces, nos cuesta de entender...¿no?
Cada copa puede ser llenada con algo amargo, con algo que es horrible, que no se puede ni tomar. A veces nos pasa.
La copa puede estar llena de cosas buenas o malas. A veces cosas amargas. Y cuántas veces a uno le puede pasar que si vos te equivocás y ponés sal en vez de azúcar en un café, es imposible de tomar. ¿no? Probá nomás si podés tomar...(jajaja), al segundo trago te revuelve todo. ¿no?
A veces nos toca la vida así. Cosas increíbles que no puedes tragar. Esas cosas que realmente te dan asco. ¿eh? Miedo ¿eh? A veces amargo ¿eh? Pero si tienes que tomar como un remedio o un medicamento,....por más que te de asco, lo tienes que tomar para tu bien. ¿no? Por eso Jesús pregunta: -"¿Vos estás dispuesto a hacer por las entregas, por seguirme...? ¿Estás dispuesto a tomar la copa amarga?"
Cuando te toca la vida amarga, dura, desesperante, sin sabor, que te revuelve el intestino, tu cuerpo, tu estado y te da asco aceptar...¿Vos estás dispuesto a tomar? Porque el hijo del hombre va a tomar una copa re amarga. Va a entregar su vida por los demás. Y ahí sigue la reflexión. Porque, a veces, también te pueden tocar cosas dulces en la vida. Tu copa, tu vida, está llena de cosas dulces, de cosas hermosas que dan sabor, alegría a tu vida. Pero también puede pasar que tu vas al extremo de lo dulce y tampoco puedes tragar. O vas al médico y te dice: "sos diabéticos, no puedes comer cosas dulces". ¿no? Pasan estas cosas en la vida. Nos tocan cosas hermosas, pero no sabemos disfrutar o no podemos disfrutar. Por ahí nos toca agridulce. ¿no? Pero a algunos les cae bien y a algunos no. Por ahí cae justo nuestro gusto. Cuando cae en nuestro gusto, es fácil de tomar la copa. ¿no? Nos da placer, nos da alegría... Ahora viene la última pregunta de Jesús, porque no te olvides, a veces nos toca la copa vacía. La vida vacía, sin sentido ¿eh? no hay nada con qué poder satisfacer o complacer, responder a nuestra vida. Por ahí se siente un vacío total, ni siquiera hay fe. Ni amor, ni afecto que puede llenar nuestra vida...¿eh? ¿Vos estás dispuesto a seguir los pasos de Jesús? La segunda pregunta de hoy es esa justamente. Según la realidad que te toca en la copa: vacía, llena, amarga, dulce...¿Estás capacitado para seguir los pasos de Jesús?
¿Tu Fe te facilita para seguir creyendo, seguir entregándote a Jesús? Es una pregunta que nos tenemos que hacer todos los días. ¿eh? Hermosa. Es difícil ¿eh?. Uno a veces dice que si, que si se puede tomar. Pero, cuando nos toca esta realidad de la copa amarga o vacía: ¿Vos sos capaz de sostener tu fe o corrés para cualquier lado buscando otra cosa? ¿eh? ¿O tenés escapatoria de la fe? ¿eh? Puede pasar, muchas veces pasa. Porque vos estás re bien, sos creyente... y puede pasar que te enojaste con un sacerdote o pasó algo, te enojaste con la iglesia o te enojaste con otro, te tocó una situación que no puedes entender y tendés a escaparte, a alejarte. Por eso Jesús pregunta "¿Tu Fe está fuerte para seguir? ¿eh?... Si no está, dice: "Recordá volver a encontrar esa fe porque cada uno en esta vida va a sufrir y le va a tocar una copa con distintos gustos", ¿eh?... Dulce, amargo, salado,...Imposible de cambiar. Porque nos toca a todos. Vacía, llena, dulce, amarga... A veces puedes disfrutar, a veces no. Jesús pregunta si queremos ser los discípulos de Jesús, si queremos servir al prójimo, si podemos ser capaces o incapaces de esta forma.
Ahora, cuando uno analiza bíblicamente lo que significa la copa de la vida; uno sabe que todos tenemos nuestros defectos, nuestras debilidades...pero a pesar de todo, el Señor dice: "Uno tiene que estar dispuesto si quiere lograr la felicidad de la vida. La Copa de la Vida". Para vivir de esta forma el Evangelio. ¿Es posible? Usted sabe que en la historia de la vida, uno muestra un montón de cosas ¿no?. Por ejemplo, hoy se está celebrando el día de la madre y yo estaba pensando en mi mamá. Cuando papi no tenía trabajo, mi mamá cocinaba y era la última en comer. Si no quedaba nada para ella, no comía. Prefería que primero comieran los hijos. Se sacrificaba, se entregaba. No para aprovechar la vida, sino para entregarse, encontrar grandes respuestas a la vida. Aceptaba la copa amarga o vacía por amor. Cuántas veces una madre hace eso, ¿no? Cuántas veces una madre toma esa copa vacía, amarga de los hijos. Hermoso. También como los grandes ejemplos que Jesús les hablaba a sus discípulos. Ser discípulo o ser creyente no significa la vida acomodada. Es un compromiso de entregar para vivir de mejor forma nuestra vida. ¿eh?
Uno a veces dice: ¿quién puede vivir así, quién puede? Y hay seres humanos que tienen la posibilidad de vivir el Evangelio. Es increíble la historia de la vida. Siempre muestra que hay seres humanos que tienen esa gracia de asumir la Copa y vivir la Fe a su plenitud. No sé si alguna vez escucharon, en el campo de Concentración de Japón, había muchos presos. En medio de todas esas dificultades, un día como de costumbre, luego de trabajar, se juntan todas las herramientas y se las cuenta una por una para ver si estaban todas. En eso falta una herramienta. El soldado a cargo los alinea a todos y dice que si esa herramienta no aparece, sacrificaría la vida de uno de todos los presentes.
Pregunta una vez: ¿Quién tiene la herramienta que falta?...Y nadie responde, un silencio bárbaro.
Vuelve a preguntar más fuerte, muy enojado, asegurando que si esa herramienta no aparecía, elegiría a uno y lo mataría.
Nadie responde.
Por tercera vez pregunta:- " ¿Quién tiene, quién se robó la herramienta que falta?"
Como el silencio seguía y nadie respondía...decide elegir a un muchacho.
-"Usted, de dos pasos para adelante, usted será fusilado por la causa".
El muchacho, de unos 28-30 años suplica por su vida. -"por favor, no me mate. Soy joven, recién casado, tengo un hijo...por favor, yo no fuí, no me mate. Quiero vivir, tengo vida por delante todavía..."
En esa multitud había un sacerdote viejito. El cuál pensó: "yo tengo casi 70 años, voy a tomar la cruz de Cristo y entregaré mi vida por este joven"...entonces pegó un grito: - "Fui yo, yo lo hice, yo robé esa herramienta".
El soldado deja al joven, va por el sacerdote, le hace dar un paso hacia el frente y le corta la cabeza.
El sacerdote, este viejito, priorizó su escala de valores. Su amor al prójimo, a Jesús. Se animó a tomar la Copa de la Vida.
Al tiempo, vuelven a contar con tranquilidad las herramientas y para sorpresa de todos: estaban todas las herramientas. No faltaba ninguna.
Un lindo ejemplo para recordar la santidad. ¿Cuántos hombres se han hecho Santos en estos campos de Concentración y en otras oportunidades de la Historia de la Vida?¿no? Mostrando su entrega, su fe. Tomando en las más grandes adversidades La Copa de Jesús.
Por eso, es fácil tomar la Copa cuando está a nuestro gusto. Pero no es fácil y no muchos pueden enfrentar las adversidades y tener la gracia de Dios de tomar de una copa cuando el trago es intomable. ¿no?
Para reflexionar esta noche con la almohada.
¿Hasta dónde somos capaces de seguir a Jesús? Sus pasos, sus enseñanzas...
¿Hasta dónde podemos, realmente, ser capaces de tomar la Copa y ganar la Vida, la dignidad, la felicidad Verdadera?
Hermosa la invitación de hoy.
Sepamos ganar La Copa de la Vida. Si sabemos tomar la copa como viene, entonces siempre ganaremos la Vida.
Dios los ayude.
PADRE IGNACIO PERIES.
SABRINA CATTANEO
"LA FE MUEVE MONTAÑAS"
UNA ROYAL KANDY MISIÓN DE FE Y AMOR...
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