En estos días hemos vivido una serie de celebraciones litúrgicas muy importantes para todo creyente católico: la Semana Santa, donde la Iglesia revive la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo; Aquel hombre quien había ganado el corazón de su pueblo, que lo aclamaba con cantos y lo saludaban con ramas y olivos, se vio solo, porque todos le dieron la espalda, no pudieron ver lo bueno que había hecho por ellos sino que pensaron en sus intereses mezquinos y en su poder.¿Qué pasó? ¿A caso se olvidaron sus discípulos de Jesús? Pedro lo negó tres veces; no fueron capaces de velar ni una hora con él, la tentación pudo más que el amor hacia el Maestro.
En una de las noches más oscuras y llena de orgullo y pecado donde el Señor fue sometido a todo tipo de mufas y burlas, comenzó a brotar una semilla de amor: LA SALVACIÓN DE LA HUMANIDAD.
Y como olvidarnos de María, cuánto dolor sintió su corazón al ver todo esto y no poder hacer nada para frenar la ira de los hombres, solo le quedo la resignación y la esperanza de que se cumpla la volutand de Dios.
María uan espada atrevesará tu corazón le dijo el profeta Simeón y ahí está María, junto a la cruz de su hijo, en sus manos solo le queda el cuerpo inerte de Jesús.
Dice la Palabra en Lc 24, 5-7... ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aqueí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaban en galilea: " Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día"...
Hermanos/as, en la cruz, Jesucristo, alcanzó su plenitud y perfección; Dios selló definitivamente su Alianza con Israel y la humanidad.
Jesús es el viviente por excelencia: su cuerpo ha sido transfigurado, glorificado para siempre en un cuerpo nuevo y espiritual. Jesús se ofreció en la Última Cena: su Cuerpo y sangre nos dio como comida y bebida, como signo de fraternidad y de encuentro cotidiano. Se quizo quedar él mismo de una manera sencilla y al mismo tiempo majestuoso.
¡No teman, vayan y anuncien lo que han visto! Que toda la tierra sepa que Jesús ha Resucitado, está vivo, que ya no hay muerte sino vida y vida en abundancia.
Jesús sale a nuestro encuentro, así como salió al encuentro de los Discípulos de Emaús y estos sólo lo reconocieron al partir el Pn, cuantas veces camina a nuestro lado y no lo vemos, nuestros ojos no lo reconocen en lo coidiano de la vida, cuántos de nosotros hoy, nos dejamos arrastrar por el pecado, no podemos perdonar, no podemos vivir, el dolor y el sufrimiento nos atormentan. Y Jesús nos dice que el amor de Dios es maravilloso y su Misericordia es infinita porque la misericordia brotó cuando en la cruz su corazón agonizante fue abierto por la lanza.
El misterio Pascual se extiende durante 50 días desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés (23-24 de mayo), pero no es casualidad que luego de la octava de Pascua se haya establecido el segundo domingo de Pascua como el domingo de la Misericordia.
La vida es una proyección del Misterio Pascual, y todos los días de nuestras vidas debe ser una PASCUA, como el domingo de la Misericordia.
La vida es una proyección del Misterio Pascual, y TODOS los días de nuestra vida debe ser una Pascua, es decir un PASO DE LA MUERTE A LA VIDA Y DEBEMOS REFUGIARNOS EN EL AMOR Y EN LA MISERICORDIA DEL TODOPODEROSO PARA SALIR SIEMPRE ADELANTE.
Recemos por nosotros y por aquellas personas que se encuentran en situación de pecado, para que la gracia del Señor los haga recapacitar, con esta oración:
"EXPIRASTE JESÚS, PERO TU MUERTE HIZO BROTAR UN MANANTIAL DE VIDA PARA LAS ALMAS Y EL OCÉANO DE TU MISERICORDIA, INUNDÓ TODO EL MUNDO. OH, FUENTE DE VIDA, INSONDABLE MISERICORDIA DIVINA, ANEGA AL MUNDO ENTERO DERRAMANDO SOBRE NOSOTROS HASTA LA ÚLTIMA GOTA: ¡OH SANGRE Y AGUA QUE BROTASTE DEL CORAZÓN DE JESÚS, MANANTIAL DE MISERICORDIA PARA EL MUNDO ENTERO EN TI CONFIAMOS".
Hermanos /as no se aparten del camino que trazó Jesús, búsquenlo en todo momento, y ojalá:
- Que hayamos vivido un consciente y verdadero proceso de conversión cuaresmal. Amen. Aleluya.
- Que la gracia del Resucitado haya colamdo nuestras vidas y nuestros corazones se revistan de lo nuevo según el Espíritu. Amen. Aleluya.
- Que nuestra debilidad huamna no sea como la de Tomás, que si no veo o pongo mis manos en las llagas, no lo creo, porque el Señor nos llama y nos invita a que palpemos, lo gustemos en su palabra y en la Eucaristía. Amen, Aleluya.
- Que aprendamos de nuestra Madre. Si maría es nuestra madre, Jesús nos la dio antes de morir cuando le dijo a Juan: "aquí tienes a tu madre - mujer aquí tienes a tu hijo", que hay que aceptar la voluntad de Dios a pesar del dolor que la plenitud, lo nuevo llega al despojarse de lo viejo, lo mundano;
- Que siempre hay una luz de esperanza, de vida y podamos cantar y decirle junto a los Ángeles y santos:
MADRE YA NO SUFRAS, ALÉGRATE, LA PASCUA ESTÁ CUMPLIDA, ALELUYA.
MADRE ÓYENOS, OYE NUESTRA VOZ, POR NOSOTROS RUEGA A DIOS, SALVE MARÍA. RESUCITÓ TU HIJO, SEGÚN ÉL LO PREDIJO, ALELUYA.
SUFRISTE CON TU HIJO, PERO HOY GOZAS DE SU TRIUNFO. ALELUYA. SALVE MARÍA. AMEN.
- QUE LA GLORIA Y LA MISERICORDIA DE JESÚS NOS BENDIGAN.
AMEN.
ALELUYA, ALELUYA.
FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN EN EL SEÑOR.
DEMOS GRACIAS A DIOS POR LA VIDA RECIBIDA. ALELUYA, ALELUYA.
RODRIGO WICHER.
SEMINARISTA CRUZADA DEL ESPÍRITU SANTO (ordenación del Padre Ignacio Peries)
REVISTA COMPARTIENDO, ABRIL 2010
..............................................."la fe mueve montañas"..............................................................
sa´10
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