desde SRI LANKA A ARGENTINA.

PADRE IGNACIO PERIES, 30 AÑOS DETRÁS DE NUESTROS PASOS.



CON EL PAPA BENEDICTO XVI CON EL PÁPA JUAN PABLO II


SU LLEGADA A CÓRDOBA, ARGENTINA. EN ROSARIO, ARGENTINA.
CON SU MADRE, MARGARITA.
SUS HERMANAS: OLIVIA Y TEODORA. CON SU HERMNAO ALEJANDRO.
CON SU HERMANO DONALD. CON SU HERMANO SEBASTIÁN.
.......................................................................................................................
Este precioso libro, a pedido de muchos, resume un poco la vida sacerdotal del Padre Ignacio Peries, un hombre de Dios.
1 - Sus comienzos.
2- Su llegada a Londres.
3- Su Ordenación.
4- Su llegada a Rosario.
5 - La Historia de la Parroquia de Natividad del Señor.
6- La Imagen de la Natividad del Señor y la historia del cuadro de la Virgen.
7 - Homilías del padre Ignacio.
8- Acnédotas del padre Ignacio.
........................................................................................................................
En las páginas hallaremos muchos relatos que coinciden con nuestra propia vida, donde el Padre Ignacio de manera muy sencilla y profunda nos ayuda a discernir cual es el camino a seguir, para encontrar la verdadera felicidad que solo Dios puede dar.
A través de cada capítulo verás que la lectura instruye y la oración purifica. Nos recuerda que el que desea estar unido a Dios debe leer reflexivamente y orar con frecuencia.
Cuando oramos hablamos nosotros con Dios, cuando leemos (temas sagrados) es Dios quien nos habla a nosotros.
(en este libro, Dios nos habla, prestemos atención)
Si te pones a leer con atención y tranquilidad descubrirás lo ante dicho; pienso que el Padre desea que logremos este clima espiritual en nuestra alma y en todo el diario accionar.
Nos ayuda a buscar un sitio para estar con Dios en la vida cotidiana, tan llena de aconteceres.
Nos invita a estar juntos, unidos en el amor sin importar todas las idiosincrasias y fastidios de la vida.
También nos ayuda a ver como la gracia de Dios está en todas partes, asombra con su simplicidad y transparencia y puede ayudarnos a todos a ver y escuchar el movimiento silencioso del Espíritu santo en las experiencias más comunes.
La lectura atenta de sus reflexiones nos alienta a abrazar la vida que nace a cada segundo, a cada vuelta de rueda, a cada latido de nuestro corazón.
Los cuentos que nos presenta te ayudarán a entablar una mejor relación con el prójimo, llegando a un lugar donde podrás florecer lleno del amor de Dios, único tesoro que sacia; ya que toda alma necesita amistad, amor y paz.
En varios puntos de sus homilías el Padre nos invita a comprender a las personas a partir de algunas palabras o actitudes más que con largas explicaciones; Dios siempre nos busca sin descanso, incluso cuando no somos conscientes de ello, haciéndonos ver que el Evangelio embellece la vida y da paz al corazón.
Cristo está presente en cada uno de nosotros y nos quiere felices, se nos pide a través de estas páginas a dar la vida por los demás para encontrar sentido a nuestra existencia.
Sra. Ana María Chaú.
.......................................................................................................................................
UNA PARTE DE SUS ACNÉDOTAS:
"EN ESTA VIDA, NADA ES FÁCIL"
El tiempo pasa y, al reflexionar sobre lo vivido, no sólo le encuentro sentido, en todo y a todo, también me doy cuenta, por sobre todas las cosas, que siempre he vivido confiando en Dios, y teniendo presente que: "...los pájaros del cielo ni siembran ni cosechan; sin embargo, Dios Padre nunca se olvida de ellos"
Reconozco también que no ha sido fácil vivir con este pensamiento, con este sentimiento, cuando los tiempos son difíciles se presentaron.
Recuerdo cuando recién comenzaba todo... ¡No tenía ni para comer!
En los primero años, había varias familias encargadas de sostener y manejar todo en la parroquia. No sólo nadie me dejaba la colecta, tampoco me daban las llaves de la misma. Me sentía como un empleado sin sueldo que sólo estaba para hacer lo que la gente quería.
¡Me era muy difícil! Yo celebraba la Misa pero, después, era totalmente ignorado por la mayoría (con todo el respeto que me merecen aquellas personas).
Y digo la mayoría porque Dios también me dio algunas familias muy cariñosas que se preocupaban por mí, haciéndome sentir cómo Él me cuidaba a través de ellos.
Si bien, por un lado, encontraba competencia en muchos; por el otro, sentía el cuidado paternal que Dios tiene para todos aquellos que confían en Él.
Les decía que, durante los primeros cinco años jamás me dieron la llave de la parroquia. El encargado o responsable de turno era el que decidía, no yo.
Tal vez era porque estaban confundidos: un sacerdote morocho... asiático... que hablaba más en inglés que en español (¡no me entendía nadie!) Sí... debe haber sido muy confuso todo... (A ellos también les costaba expresar lo que querían)
Reitero: en aquellos tiempos, muchas veces, no tenía ni para comer. Esto me llevó a confiar más aún en el amor y la misericordia de Dios.
Cuántas veces ocurrió que, al llegar a mi casa... ¡la heladera vacía! Entonces... agua... un saquito de té... y mi oración: "Señor, vos sabés lo que necesito! Estoy dispuesto, mientras tanto, a "sobrevivir"
Y sucedía: Un vecino golpeaba a la puerta y... "Padrecito, recién lo vimos pasar... aquí le traigo un pedacito de asado ¡el pan todavía está calentito! Acá tiene ensalda y postre... ¡qué lo disfrute!
(¡Qué bárbaro! ¿No? ¡¿Cómo no confiar en Dios?! ¡De la nada, me mandaba un asado a casa!)
Yo solo atinaba a reir sin encontrar las palabras que expresaran mi agradecimiento. ¡Dios nunca me dejó con hambre!
Pero... claro... por otro lado, también me mandaba "pruebas"...
Al tiempo, algunas familias comenzaron a invitarme a comer a sus casas y, como todos sabemos, los argentinos siempre quieren ofrecer lo mejor para agasajar a sus visitas. Alguien me preguntó si había alguna comida argentina que fuera similar a la de Sri Lanka.
Les cuento que allá también comen carne de vaca asada.
De hecho, la comida tradicional de nuestros antepasados originarios (los Veddas o Veddah) era, justamente, carne "a la estaca" de cualquier "bicho" que pasara por ahí. ¡Y, actualmente, lo sigue siendo! (¡Por supuesto! ¡Nada se compara con el "manjar" que es el asado argentino!)
(esto lo agrego yo, sabri: nuestro Padre tiene alma de gordito, jajajaa. qué hermoso! lo quiero tanto cuando habla así...jajaja)
Como les decía, me preguntaron si había alguan comida parecida a la de msi pagos y contesté: Si, el arroz con pollo" ¡¿Para qué lo habré dicho?! Se corrió la voz entre los vecinos y de ahí en más... De lunes a lunes, almuerzo y cena, fui invitado a comer... ¡arroz con pollo!
El primer día me encantó pero, luego de una semana... ¡No podía ni ver una gallina! ¡Sentía que tenía pollo en la garaganta! ¡Por tres años no pude volver a comerlo! Dios me mostró que hasta la abundancia puede hacernos mal. (¡Qué lindo para aprender a vivir! ¿No?)
De a poquito, cada vez era más la gente que se iba acercando a la parroquia. ¡Podría nombrar a tantos para quienes no alcanzarían las palabras de agradecimiento!
Recuerdo, muy especialmente, a una persona muy humilde que siempre se preo´cupó por mí: Don castro. Era dueño de una pequeña rotisería con reparto a domicilio. Un hombre anciano que había sido monaguillo durante mucho tiempo.
Todos los días, con mucho amor, se "escapaba" de su negocio para traerme algo de comer. ¡Me trataba como a un hijo!
Ya falleció, pero quedó en mi memoria por su gran humildad, su sencillez, su fe y por el cariño con que me cuidaba. ¡jamás olvidaré su caridad para conmigo, cuando yo no tenía nada!
También en esa época, muchos me invitaban a que fuera con ellos "a tomar algo" (Y... ¡Uno aprende! ¿No?)
Recuerdo a un señor de barrio Rucci que ayudaba muchísimo en el mantenimiento de la parroquia. Se apellidaba Limbe.
Una noche, cuando ya había terminado mis actividades, fui con un amigo hasta su departamento a dejarle un mensaje.
(No recuerdo bien si vivía en el 2° o 3° piso)
Lo encontré sentado, mirando televisión. Me recibió muy amablemente: " ¡Que lindo que haya venido! ¡Siéntese! ¿Un poquito de whisky, Padre?"
Yo no estaba acostumbrado a tomar alcohol. le dije "NOooooooooo! Recien termino. Ni siquiera he comido. Todavía tengo que ir a mi casa.
El insistió: "¿Ginebra? ¿Coganac? ¿Cerveza?. Y ante mi negativa, dijo: Pero... ¡qué lástima! ¿No va a festejar mi cumpleaños?" Me sirvió medio vaso de "un líquido transparente".- Brindamos y, como yo estaba apurado por volver a mi casa... hice lo que se llama "fondo blanco" (lo tomé de una sola vez)
¡¡¡¡Madre Mía!!!! ¡Me salía el aire por la nariz, por los ojos, los oídos! ¡¡¡¡Impresionante!!!!
Pregunté: ¡¿Qué me dió?!. Respondió: "grapa"
(¡Así aprendí que era la "grapa")
Y, por primera vez en mi vida, me emborraché. ¡No veía nada!
Por suerte, había ido con mi amigo. Alfredo Raschia (alguien que me acompañó en muchas cosas) Alfredo me "cargaba" gritando "Cura borracho!!! ¡Mirá cómo quedaste!" Y digo que "por surte" estaba con él, porque tuvo quie casi cargarme sobre sus hombros para poder bajar los pisos en donde estábamos.
¡Nunca me había sentido así!
Alfredo me llevó a su casa, me dio de comer y luego me acompañó hasta la mía. (lo que les cuento me lo contó él. ¡Yo nunca me acordé de nada)
¡Qué bárbaro! ¡Así aprendí lo que se siente cuando uno se emborracha! Al día siguiente, todo el mundo se burlaba de mí y ¡la "cargada" duró años!
Y así, con el tiempo, las cosas fueron cambiando. las personas que tenían las llaves de la parroquia empezaron a conocerme y, prácticamente, llegaron a pedirme disculpas. Me dieron las llaves, comenzaron a apoyarme en todo y dejaron las colectas en mis manos (aunque algunos, aun, no estaban de acuerdo)
Las misas, en aquel entonces, eran simples pero llenas de amor, de fe y ... cómo decirles... un poco "solitarias". De lunes a viernes sólo había tres o cuatro personas.
... pero con esfuerzo, honestidad, entrega al prójimo y confianza ciega en Dios... tras pruebas y pruebas...
HOY EL PADRE IGNACIO RECIBE SÓLO POR FIN DE SEMANA A UNAS 7.000 PERSONAS...
INCREÍBLE. Y SIGUE SIENDO EL MISMO HOMBRE SENCILLO, HUMILDE Y DULCE DE SIEMPRE. DEDICADO AL SERVICIO DE LOS DEMÁS CON ESE CORAZÓN QUE VALE LO QUE SÓLO DIOS PUEDE PAGAR.
Bueno, yo les pasé esa parte... de regalo.
El libro es muy lindo.
Una última cosa que vale aclarar: sólo se vende en Natividad del Señor. ($25), ojo con los revendedores y los que falsifican el libro. Este libro fue publicado por la parroquia porque la gente como ustedes y yo queríamos que el padre contara más de su vida y experiencias y nos siguiera enseñando las cosas de la vida. Con el precio del libro, obviamente, como todo en natividad de lo que se recauda: vuelve al servicio de todos nosotros: en centros de atención gratuita, en hogares, en infraestructura parroquial...
Así que guarda con los vivarancas....
...por ahí, alguna otra cosita, más adelante, les subo al blog del libro.
de a poquito, ¿si?
Bueno, sepan que los quiero mucho. A los nuevos lectores: bienvenidos a esta cruzada de fe y amor y CONTINUEMOS EN ESTA MISION QUE DIOS NOS PROPONE DÍA A DÍA A TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS PARA SER REFLEJOS DE SU LUZ E ILUMINAR EL MUNDO.
"LA FE MUEVE MONTAÑAS"
Una Royal kandy Cruzada
de fe y amor
por un mundo
mejor, en Comunión Con Dios.
S.N.A.
sabrina
..........................................................................................................
FELIZ BICENTENARIO ARGENTINO!
Que las obras del pasado nos sirvan de reflexión y las obras de hoy reflejen a Dios y construyamos un presente que sea hermoso como el mañana que entragamos a otros...
"por los que estuvieron, los que estamos y los que vendrán"






0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada