
CRISTO, JESÚS... SU PASO EN ESTA VIDA FUE EL ACTO DE AMOR MÁS HERMOSO QUE PODEMOS IMITAR.
Cristo (del griego "ho Christos") es el título oficial dado a Jesús de Nazaret (Belén, h. 6 a. C. - Jerusalén, h. 30 d. C.), que vino a usarse como nombre. En el Libro de Juan 1:41 y 4:25 este título es relacionado con el de Mesías, "llamado el Cristo". El título Mesías fue utilizado en el Libro de Daniel 9:25-26, o la profecía acerca de las "Sesenta Semanas". El término hebreo es "mashiach" y significa "ungido".[1] Este término es empleado para el Señor Jesús en el Salmo 2:2, donde se habla de los reyes y príncipes consultando contra Jehová y contra su "Ungido", siendo éste el significado del término "el Cristo".
En los Evangelios es casi siempre "el Cristo", y con frecuencia en las Epístolas, excepto en aquellos lugares en los que se diga Jesucristo o Cristo Jesús, que tiene más claramente el carácter de nombre. Se refiere al Señor como Hombre, como ungido con el Espíritu Santo. Es también conocido por Jesús o Jesucristo. El nombre Jesús, es una forma griega (lo mismo que Josué) del hebreo Yeshúa (o Yehoshua), que significa el Señor salva. La palabra ungir --del lat. "ungere"--, significa, elegir a alguien para un puesto o para un cargo de oficios muy notables: para ser consagrado como Sumo Sacerdote o Rey. En la religión judía, Cristo es el ungido—del latín "ungere"—
La concepción hebrea del ungido o entronizado proviene de una antigua creencia que establece que untar a una persona u olear un objeto con aceite otorga cualidades extraordinarias, incluso sobrenaturales. En el Israel de la antigüedad, la costumbre de ungir a una persona otorgaba la potestad para ejercer algún cargo importante. El término Cristo no sólo se utilizaba con los sacerdotes que eran mediadores entre Dios y la humanidad, sino también con los reyes teocráticos que eran representantes de Dios y adquirían de esa forma dignidad sacerdotal. Más tarde se aplicó a los profetas e incluso se vinculó con los patriarcas. Sin embargo, en la evolución del concepto mesiánico, el uso del término se restringió al redentor y restaurador de la nación judía.
En el Nuevo Testamento, la palabra Cristo se utiliza como nombre común y como nombre propio. En ambas acepciones aparece con o sin artículo definido, en solitario o asociada a otros términos o nombres. Cuando se usa como nombre propio y, muchas veces, en los otros casos, designa a Jesús de Nazaret, el esperado Mesías de los judíos. De esta manera, para los católicos y cristianos Jesucristo es el Mesías, aquel que las Sagradas Escrituras anunciaban que llegaria como plan de salvación de Dios para la humanidad. Sin embargo, otras religiones, sobretodo los musulmanes, judios ortodoxos, conservadores, y reformistas, lo consideran solamente como un gran profeta o predicador de su raza—la judía—y el fundador de la religión cristiana, a quien sus seguidores consideran el hijo encarnado de Dios.
La religión cristiana confiesa que Dios se ha manifestado a los judíos en la persona de Jesús de Nazaret en el año 753 de la fundación de Roma, el Hijo de Dios hecho hombre y, por lo tanto, el Cristo revelado históricamente al pueblo de Israel.[11] Jesús mismo se presentó como el Cristo, el Mesías anunciado por los profetas y ansiosamente esperado por Israel. En Cesarea de Filipo, por ejemplo, ante la controversia de opiniones que corría sobre la persona de Jesús, éste le preguntó a los apóstoles: «Y vosotros quien decís que soy yo?». Pedro respondió: «Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.»[12] Jesús no enmendó la respuesta de Pedro, más bien confirmó que Dios mismo habría hecho tal afirmación. El dogma principal del cristianismo es la resurrección de Jesús, prueba decisiva para la fe que el resucitado es el prometido Cristo.[11] Corroborado por Pablo: «Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación y vana es vuestra fe».[13]
El Cristianismo surgió como una comunidad, la Iglesia, inspirada en las enseñanzas de Jesús de Nazaret. Sabemos por San Lucas que llamaron "cristianos" a los discípulos por primera vez: en Antioquia de Siria, Hechos 11:26. La misión que los unía era la prédica de estas enseñanzas por todo el mundo, prédica inicialmente llevada a cabo por sus discípulos, llamados Apóstoles. Según los Evangelios, Dios preparó un pueblo, prefigurado en el pueblo de Israel, conducido por Moisés y los profetas y al que Cristo encabeza como Jefe y Salvador. Con este pueblo, Cristo realizaría una nueva alianza. El fin de este pacto es que todos conozcan a Dios Padre y a Jesucristo su Hijo y en él tengan vida eterna – Juan 3:16 –.
Según el cristianismo, Jesús de Nazareth es el Cristo (el Mesías), hijo de Dios hecho hombre – Mateo 16:16 --, concebido por el Espíritu Santo y nacido de María. Después de la crucifixión, al tercer día resucitó y posteriormente subió al Cielo; y se espera su regreso al final de los tiempos en lo que se llama la Segunda venida de Cristo. El cristianismo explica que el sufrimiento de Jesús era necesario Hechos 17:3. Frecuentemente se cree que el padecimiento de Jesús se desarrolló en la cruz, en realidad su padecimiento comenzó desde el huerto de Getsemaní (Lc 22:39-46, Mt 26:36-46, Mc 14:32-42). En este pasaje se describe como Jesús lleno de angustia oraba intensamente, su sudor era como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Otras alusiones en la Biblia
El Apóstol Pablo escribiendo sus Epistolas obra de Valentin de Boulogne o Nicolas Tournier.En el libro de Daniel leemos que el Mesías Príncipe sería cortado, y no tendría nada (9:26).[14] La antigua versión de Reina-Valera traduce "será muerto y nada tendrá" y en el margen de la paráfrasis "será echado de la posesión". Esto se cumplió cuando, en lugar de ser aceptado como Mesías por los judíos, fue rechazado, cortado, y no recibió ninguno de los honores mesiánicos que le pertenecían, aunque, con su muerte, echó los cimientos de su Futura Gloria en la tierra, obrando la redención eterna para los salvos. Leemos en 1era de Corintios 12:12 que así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, "así es el Cristo". La Cabeza y los miembros en el poder y la unción del Espíritu forman un sólo cuerpo.
En el libro de Juan 1:41 y 4:25 este título es relacionado con el de Mesías, "llamado el Cristo". Este término es empleado para el Señor Jesús en el Salmo 2:2, donde se habla de los reyes y príncipes consultando contra Jehová y contra su "Ungido", siendo éste el significado del término "el Cristo".
Habiendo sido rechazado como Mesías en la tierra, Él ha sido hecho, ya resucitado de los muertos, Señor y Cristo (Hechos 2:36), y así se cumplen los consejos de Dios con respecto a Él y al hombre en Él. Se revela que los santos habían sido escogidos en Cristo desde antes de la fundación del mundo. Todas las cosas en el cielo y en la tierra tienen que ser encabezadas en el Cristo, Efesios 1:10. Como el Cristo es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, Efesios 4:15. Este es un tema de vasta extensión, que apenas si puede ser bosquejado en un artículo.
Jesús se da a conocer
El primer acto público del Jesús maduro (tras la breve aparición en el Templo a los doce años) es su bautismo de manos de Juan el Bautista, seis meses mayor que Jesús y que preparó el camino de este hablando al pueblo sobre la misión de Cristo.
Jesús inició rápidamente su Magisterio ante el pueblo. No ante los reyes o sumos sacerdotes, sino ante aquellos de quien es el Reino primeramente: los más desposeídos. La gente sencilla a la que Dios quiso llegar antes. Jesús les habló de Amor. Del Amor de Dios hacia ellos y de la venida del Reino al que llegaríamos por nuestras buenas acciones y no por nuestra hipocresía. En libro de Juan, capítulo 13, versículos 34-35:
"Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros como yo os he amado". "En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os tenéis amor unos a otros".
Durante su vida pública Jesucristo ganó muchos adeptos, que a la postre no lo seguirían sino que lo condenarían. Los Evangelios recuerdan a Jesús en medio de la gente, sanando enfermos y demostrando la piedad y el amor de Dios a su pueblo. Cristo es el Poder de Dios hecho carne. El poder sobre el mal, sobre la enfermedad e incluso, y por encima de todo, el poder sobre la muerte. Nos muestran a Jesús sintiéndose grato en presencia de niños y mujeres. En aquellos tiempos, los niños y las mujeres eran considerados poco más que estorbos, pero Jesús se acercó a ellos demostrando que el reino es de todos por igual, sean hombres, mujeres, niños o ancianos. La igualdad de los hombres ante Dios es proclamada por Jesús no sólo con palabras, sino con gestos como éste. Una vez se dio a conocer al pueblo de Dios, Jesús acudió a las sinagogas y al Templo para enseñar la Palabra de Dios a los sacerdotes. Las castas religiosas judías le recibieron con temor, ya que sus enseñanzas ponían a Dios por encima de todo e incluso por encima de ellos.
En el Templo de Jerusalén Jesús se enfureció al ver un negocio (mercado) montado allí y derribó los puestos de los mercaderes. Dios y el negocio no casan bien, y eso es algo que Lucas no se cansa de repetir tanto en su Evangelio como en los Hechos de los Apóstoles. Los sacerdotes le presentaron a una mujer que había cometido adulterio, por lo que iba a morir lapidada. Jesús la protegió y les dijo que aquel que estuviera libre de pecado tirara la primera piedra. Uno de los pilares del Mensaje de Cristo es que el hombre no debe juzgar el corazón de sus semejantes, ya que es algo que está reservado única y exclusivamente a Dios. Sólo Dios es juez de nuestros sentimientos. Jesucristo toda su vida predicó bajo la premisa de que la eternidad y sus enseñanzas son para todos, sin descalificar a nadie por nada, lo único que nos dijo este gran personaje, fue que lo siguiéramos sin importar nada más.
Su Ministerio, muerte y resurrección
Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano. Jesús con la cruz a cuestas, por El Greco.Hacia los treinta años inició Jesucristo su breve actividad pública incorporándose a las predicaciones de su primo, Juan el Bautista. Tras escuchar sus sermones, Jesús se hizo bautizar en el río Jordán, momento en que Juan le señaló como encarnación del Mesías prometido por Dios a Abraham. Juan fue pronto detenido y ejecutado por Herodes Antipas, lanzándose Jesucristo a continuar su predicación.
Se dirigió fundamentalmente a las masas populares, entre las cuales reclutó un grupo de fieles adeptos (los doce apóstoles), con los que recorrió Palestina. Predicaba una revisión de la religión judía basada en el amor al prójimo, el desprendimiento de los bienes materiales, el perdón y la esperanza de vida eterna.
Próxima la hora de su sacrificio por todos nosotros, Jesús sintió flaquear sus fuerzas y un ángel llegó para confortarle. La humanidad de Cristo se manifiesta así de la manera más evidente, y la muerte en la Cruz será el punto culminante de la vida de un Dios hecho hombre que quiso serlo hasta el final. Para nosotros, los cristianos, éste es el más maravilloso ejemplo de sacrificio, solidaridad, Amor y misericordia jamás visto. Él fue torturado por Pilatos, quien sin embargo, prefirió dejar la suerte del reo en manos de las autoridades religiosas locales; éstas decidieron condenarle a la muerte por crucifixión.
Los Evangelios cuentan que Jesucristo resucitó a los tres días de su muerte y ascendió a los cielos. Judas se suicidó, arrepentido de su traición, mientras los apóstoles restantes se esparcían por el mundo mediterráneo para predicar la nueva religión; uno de ellos, Pedro, quedó al frente de la Iglesia o comunidad de los creyentes cristianos, por decisión del propio Jesucristo. Pronto se incorporarían a la predicación nuevos conversos, entre los que destacó Pablo de Tarso, que impulsó la difusión del cristianismo más allá de las fronteras del pueblo judío.
La obra de Pablo hizo que el cristianismo dejara de ser una secta judía cismática y se transformara en una religión más universal; la nueva religión se expandió hasta los confines del Imperio Romano y más tarde, desde Europa, se difundió por el resto del mundo, convirtiéndose hasta nuestros días en la religión más extendida de la humanidad (si bien se encuentra dividida en varias confesiones, como la católica romana, la ortodoxa griega y las diversas protestantes).
En los Evangelios es casi siempre "el Cristo", y con frecuencia en las Epístolas, excepto en aquellos lugares en los que se diga Jesucristo o Cristo Jesús, que tiene más claramente el carácter de nombre. Se refiere al Señor como Hombre, como ungido con el Espíritu Santo. Es también conocido por Jesús o Jesucristo. El nombre Jesús, es una forma griega (lo mismo que Josué) del hebreo Yeshúa (o Yehoshua), que significa el Señor salva. La palabra ungir --del lat. "ungere"--, significa, elegir a alguien para un puesto o para un cargo de oficios muy notables: para ser consagrado como Sumo Sacerdote o Rey. En la religión judía, Cristo es el ungido—del latín "ungere"—
La concepción hebrea del ungido o entronizado proviene de una antigua creencia que establece que untar a una persona u olear un objeto con aceite otorga cualidades extraordinarias, incluso sobrenaturales. En el Israel de la antigüedad, la costumbre de ungir a una persona otorgaba la potestad para ejercer algún cargo importante. El término Cristo no sólo se utilizaba con los sacerdotes que eran mediadores entre Dios y la humanidad, sino también con los reyes teocráticos que eran representantes de Dios y adquirían de esa forma dignidad sacerdotal. Más tarde se aplicó a los profetas e incluso se vinculó con los patriarcas. Sin embargo, en la evolución del concepto mesiánico, el uso del término se restringió al redentor y restaurador de la nación judía.
En el Nuevo Testamento, la palabra Cristo se utiliza como nombre común y como nombre propio. En ambas acepciones aparece con o sin artículo definido, en solitario o asociada a otros términos o nombres. Cuando se usa como nombre propio y, muchas veces, en los otros casos, designa a Jesús de Nazaret, el esperado Mesías de los judíos. De esta manera, para los católicos y cristianos Jesucristo es el Mesías, aquel que las Sagradas Escrituras anunciaban que llegaria como plan de salvación de Dios para la humanidad. Sin embargo, otras religiones, sobretodo los musulmanes, judios ortodoxos, conservadores, y reformistas, lo consideran solamente como un gran profeta o predicador de su raza—la judía—y el fundador de la religión cristiana, a quien sus seguidores consideran el hijo encarnado de Dios.
La religión cristiana confiesa que Dios se ha manifestado a los judíos en la persona de Jesús de Nazaret en el año 753 de la fundación de Roma, el Hijo de Dios hecho hombre y, por lo tanto, el Cristo revelado históricamente al pueblo de Israel.[11] Jesús mismo se presentó como el Cristo, el Mesías anunciado por los profetas y ansiosamente esperado por Israel. En Cesarea de Filipo, por ejemplo, ante la controversia de opiniones que corría sobre la persona de Jesús, éste le preguntó a los apóstoles: «Y vosotros quien decís que soy yo?». Pedro respondió: «Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.»[12] Jesús no enmendó la respuesta de Pedro, más bien confirmó que Dios mismo habría hecho tal afirmación. El dogma principal del cristianismo es la resurrección de Jesús, prueba decisiva para la fe que el resucitado es el prometido Cristo.[11] Corroborado por Pablo: «Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación y vana es vuestra fe».[13]
El Cristianismo surgió como una comunidad, la Iglesia, inspirada en las enseñanzas de Jesús de Nazaret. Sabemos por San Lucas que llamaron "cristianos" a los discípulos por primera vez: en Antioquia de Siria, Hechos 11:26. La misión que los unía era la prédica de estas enseñanzas por todo el mundo, prédica inicialmente llevada a cabo por sus discípulos, llamados Apóstoles. Según los Evangelios, Dios preparó un pueblo, prefigurado en el pueblo de Israel, conducido por Moisés y los profetas y al que Cristo encabeza como Jefe y Salvador. Con este pueblo, Cristo realizaría una nueva alianza. El fin de este pacto es que todos conozcan a Dios Padre y a Jesucristo su Hijo y en él tengan vida eterna – Juan 3:16 –.
Según el cristianismo, Jesús de Nazareth es el Cristo (el Mesías), hijo de Dios hecho hombre – Mateo 16:16 --, concebido por el Espíritu Santo y nacido de María. Después de la crucifixión, al tercer día resucitó y posteriormente subió al Cielo; y se espera su regreso al final de los tiempos en lo que se llama la Segunda venida de Cristo. El cristianismo explica que el sufrimiento de Jesús era necesario Hechos 17:3. Frecuentemente se cree que el padecimiento de Jesús se desarrolló en la cruz, en realidad su padecimiento comenzó desde el huerto de Getsemaní (Lc 22:39-46, Mt 26:36-46, Mc 14:32-42). En este pasaje se describe como Jesús lleno de angustia oraba intensamente, su sudor era como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Otras alusiones en la Biblia
El Apóstol Pablo escribiendo sus Epistolas obra de Valentin de Boulogne o Nicolas Tournier.En el libro de Daniel leemos que el Mesías Príncipe sería cortado, y no tendría nada (9:26).[14] La antigua versión de Reina-Valera traduce "será muerto y nada tendrá" y en el margen de la paráfrasis "será echado de la posesión". Esto se cumplió cuando, en lugar de ser aceptado como Mesías por los judíos, fue rechazado, cortado, y no recibió ninguno de los honores mesiánicos que le pertenecían, aunque, con su muerte, echó los cimientos de su Futura Gloria en la tierra, obrando la redención eterna para los salvos. Leemos en 1era de Corintios 12:12 que así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, "así es el Cristo". La Cabeza y los miembros en el poder y la unción del Espíritu forman un sólo cuerpo.
En el libro de Juan 1:41 y 4:25 este título es relacionado con el de Mesías, "llamado el Cristo". Este término es empleado para el Señor Jesús en el Salmo 2:2, donde se habla de los reyes y príncipes consultando contra Jehová y contra su "Ungido", siendo éste el significado del término "el Cristo".
Habiendo sido rechazado como Mesías en la tierra, Él ha sido hecho, ya resucitado de los muertos, Señor y Cristo (Hechos 2:36), y así se cumplen los consejos de Dios con respecto a Él y al hombre en Él. Se revela que los santos habían sido escogidos en Cristo desde antes de la fundación del mundo. Todas las cosas en el cielo y en la tierra tienen que ser encabezadas en el Cristo, Efesios 1:10. Como el Cristo es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, Efesios 4:15. Este es un tema de vasta extensión, que apenas si puede ser bosquejado en un artículo.
Jesús se da a conocer
El primer acto público del Jesús maduro (tras la breve aparición en el Templo a los doce años) es su bautismo de manos de Juan el Bautista, seis meses mayor que Jesús y que preparó el camino de este hablando al pueblo sobre la misión de Cristo.
Jesús inició rápidamente su Magisterio ante el pueblo. No ante los reyes o sumos sacerdotes, sino ante aquellos de quien es el Reino primeramente: los más desposeídos. La gente sencilla a la que Dios quiso llegar antes. Jesús les habló de Amor. Del Amor de Dios hacia ellos y de la venida del Reino al que llegaríamos por nuestras buenas acciones y no por nuestra hipocresía. En libro de Juan, capítulo 13, versículos 34-35:
"Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros como yo os he amado". "En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os tenéis amor unos a otros".
Durante su vida pública Jesucristo ganó muchos adeptos, que a la postre no lo seguirían sino que lo condenarían. Los Evangelios recuerdan a Jesús en medio de la gente, sanando enfermos y demostrando la piedad y el amor de Dios a su pueblo. Cristo es el Poder de Dios hecho carne. El poder sobre el mal, sobre la enfermedad e incluso, y por encima de todo, el poder sobre la muerte. Nos muestran a Jesús sintiéndose grato en presencia de niños y mujeres. En aquellos tiempos, los niños y las mujeres eran considerados poco más que estorbos, pero Jesús se acercó a ellos demostrando que el reino es de todos por igual, sean hombres, mujeres, niños o ancianos. La igualdad de los hombres ante Dios es proclamada por Jesús no sólo con palabras, sino con gestos como éste. Una vez se dio a conocer al pueblo de Dios, Jesús acudió a las sinagogas y al Templo para enseñar la Palabra de Dios a los sacerdotes. Las castas religiosas judías le recibieron con temor, ya que sus enseñanzas ponían a Dios por encima de todo e incluso por encima de ellos.
En el Templo de Jerusalén Jesús se enfureció al ver un negocio (mercado) montado allí y derribó los puestos de los mercaderes. Dios y el negocio no casan bien, y eso es algo que Lucas no se cansa de repetir tanto en su Evangelio como en los Hechos de los Apóstoles. Los sacerdotes le presentaron a una mujer que había cometido adulterio, por lo que iba a morir lapidada. Jesús la protegió y les dijo que aquel que estuviera libre de pecado tirara la primera piedra. Uno de los pilares del Mensaje de Cristo es que el hombre no debe juzgar el corazón de sus semejantes, ya que es algo que está reservado única y exclusivamente a Dios. Sólo Dios es juez de nuestros sentimientos. Jesucristo toda su vida predicó bajo la premisa de que la eternidad y sus enseñanzas son para todos, sin descalificar a nadie por nada, lo único que nos dijo este gran personaje, fue que lo siguiéramos sin importar nada más.
Su Ministerio, muerte y resurrección
Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano. Jesús con la cruz a cuestas, por El Greco.Hacia los treinta años inició Jesucristo su breve actividad pública incorporándose a las predicaciones de su primo, Juan el Bautista. Tras escuchar sus sermones, Jesús se hizo bautizar en el río Jordán, momento en que Juan le señaló como encarnación del Mesías prometido por Dios a Abraham. Juan fue pronto detenido y ejecutado por Herodes Antipas, lanzándose Jesucristo a continuar su predicación.
Se dirigió fundamentalmente a las masas populares, entre las cuales reclutó un grupo de fieles adeptos (los doce apóstoles), con los que recorrió Palestina. Predicaba una revisión de la religión judía basada en el amor al prójimo, el desprendimiento de los bienes materiales, el perdón y la esperanza de vida eterna.
Próxima la hora de su sacrificio por todos nosotros, Jesús sintió flaquear sus fuerzas y un ángel llegó para confortarle. La humanidad de Cristo se manifiesta así de la manera más evidente, y la muerte en la Cruz será el punto culminante de la vida de un Dios hecho hombre que quiso serlo hasta el final. Para nosotros, los cristianos, éste es el más maravilloso ejemplo de sacrificio, solidaridad, Amor y misericordia jamás visto. Él fue torturado por Pilatos, quien sin embargo, prefirió dejar la suerte del reo en manos de las autoridades religiosas locales; éstas decidieron condenarle a la muerte por crucifixión.
Los Evangelios cuentan que Jesucristo resucitó a los tres días de su muerte y ascendió a los cielos. Judas se suicidó, arrepentido de su traición, mientras los apóstoles restantes se esparcían por el mundo mediterráneo para predicar la nueva religión; uno de ellos, Pedro, quedó al frente de la Iglesia o comunidad de los creyentes cristianos, por decisión del propio Jesucristo. Pronto se incorporarían a la predicación nuevos conversos, entre los que destacó Pablo de Tarso, que impulsó la difusión del cristianismo más allá de las fronteras del pueblo judío.
La obra de Pablo hizo que el cristianismo dejara de ser una secta judía cismática y se transformara en una religión más universal; la nueva religión se expandió hasta los confines del Imperio Romano y más tarde, desde Europa, se difundió por el resto del mundo, convirtiéndose hasta nuestros días en la religión más extendida de la humanidad (si bien se encuentra dividida en varias confesiones, como la católica romana, la ortodoxa griega y las diversas protestantes).
Salvación
Pintura de Cristo, durante el Sermón del Monte.La palabra salvador, a su vez, era el título calificativo que los judíos aplicaban a sus sacerdotes, reyes, y profetas, ya que éstos debían ser ungidos con aceites como parte del rito que los consagraba a su labor. Los seguidores de Jesús de Nazaret, considerando que éste era el Mesías prometido por las Profecías Mesianicas del Tanaj, le aplicaron este título a su líder, llamándole Cristo Jesús o el Salvador. A mediados del siglo II -- unos cien años después de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret—se les comenzó a conocer por Cristianos en Antioquía, ya que se decían seguidores del Cristo.
Según algunas confesiones cristianas, como la Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Católica Apostólica, la Iglesia Anglicana, la Iglesia Ortodoxa o las principales iglesias Protestantes, la Salvación es una venida de Dios. Sustentan este punto de vista en las palabras del Apóstol Pedro: "Se nos vino el paquete divino del Señor Jesús", Hechos 15:11. Esta gracia se obtiene a través de la fe y el obrar cristiano, según católicos y ortodoxos, o exclusivamente por la fe, según los protestantes, es decir, en creer o confiar que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Salvador y el Único Perdonador de pecados.
En la carta de Pablo a los Romanos 10 (cap. 10), se explica lo que es la salvación, pero con más precisión en la carta del apóstol Pablo a los Efesios 2:8-9. "Cristo, con su muerte y su Resurrección, es quien elimina la deuda del pecado humano y vehicula en su persona esa Gracia Redentora." Para el Cristianismo la salvación está disponible para todos los que creen y actúan en consecuencia.
Pintura de Cristo, durante el Sermón del Monte.La palabra salvador, a su vez, era el título calificativo que los judíos aplicaban a sus sacerdotes, reyes, y profetas, ya que éstos debían ser ungidos con aceites como parte del rito que los consagraba a su labor. Los seguidores de Jesús de Nazaret, considerando que éste era el Mesías prometido por las Profecías Mesianicas del Tanaj, le aplicaron este título a su líder, llamándole Cristo Jesús o el Salvador. A mediados del siglo II -- unos cien años después de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret—se les comenzó a conocer por Cristianos en Antioquía, ya que se decían seguidores del Cristo.
Según algunas confesiones cristianas, como la Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Católica Apostólica, la Iglesia Anglicana, la Iglesia Ortodoxa o las principales iglesias Protestantes, la Salvación es una venida de Dios. Sustentan este punto de vista en las palabras del Apóstol Pedro: "Se nos vino el paquete divino del Señor Jesús", Hechos 15:11. Esta gracia se obtiene a través de la fe y el obrar cristiano, según católicos y ortodoxos, o exclusivamente por la fe, según los protestantes, es decir, en creer o confiar que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Salvador y el Único Perdonador de pecados.
En la carta de Pablo a los Romanos 10 (cap. 10), se explica lo que es la salvación, pero con más precisión en la carta del apóstol Pablo a los Efesios 2:8-9. "Cristo, con su muerte y su Resurrección, es quien elimina la deuda del pecado humano y vehicula en su persona esa Gracia Redentora." Para el Cristianismo la salvación está disponible para todos los que creen y actúan en consecuencia.
Cristo en el Cristianismo
La religión cristiana se inició como un movimiento mesiánico en el seno del judaísmo, inspirado en Cristo (Jesús de Nazaret) y centrado en su persona. El hecho de que su fundador fuese crucificado por los romanos y repudiado por el pueblo judío, no impidió que sus discípulos extendiesen el culto por todo el mundo basándose en la idea de su resurrección (como el Mesías esperado). Para el cristianismo La Fe no consiste solamante en aceptar un conjunto de verdades teóricas sino en aceptarle a Cristo, creerle a Cristo (su ministerio, mensaje y promesas) y descubrir en Él la "última verdad" desde la cual poder iluminar nuestra vida, interpretar la historia del hombre y dar sentido último a esa búsqueda de liberación que mueve a toda la humanidad.
El cristiano es, por tanto, un hombre que en medio de las diferentes ideologías e interpretaciones de la vida, busca en Cristo el sentido último de la existencia. Su fe no consiste tampoco en observar unas leyes y prescripciones morales procedentes de la tradición judía (v. gr. los diez mandamientos), sino aceptar a Cristo como modelo de vida en el que podemos descubrir cuál es la tarea verdadera que debe realizar el hombre. El cristiano es, por tanto, un hombre que frente a diversas actitudes y estilos de vivir y comportarse, acude a Cristo como criterio último de actuación ante el Padre y ante los hombres. La imagen de Cristo para el cristiano lo conduce a apoyar todo su futuro en Jesucristo como Salvador (el portador de la gracia del Padre), aceptado por los creyentes (cristianos) como muerto por los hombres pero resucitado por Dios y el único del que podríamos esperar una solución definitiva para el problema del hombre. Por tanto, en medio de los fracasos y dificultades de la vida y frente a diferentes promesas de salvación, el cristiano espera de Cristo resucitado la salvación definitiva del hombre.
sábana santa
La religión cristiana se inició como un movimiento mesiánico en el seno del judaísmo, inspirado en Cristo (Jesús de Nazaret) y centrado en su persona. El hecho de que su fundador fuese crucificado por los romanos y repudiado por el pueblo judío, no impidió que sus discípulos extendiesen el culto por todo el mundo basándose en la idea de su resurrección (como el Mesías esperado). Para el cristianismo La Fe no consiste solamante en aceptar un conjunto de verdades teóricas sino en aceptarle a Cristo, creerle a Cristo (su ministerio, mensaje y promesas) y descubrir en Él la "última verdad" desde la cual poder iluminar nuestra vida, interpretar la historia del hombre y dar sentido último a esa búsqueda de liberación que mueve a toda la humanidad.
El cristiano es, por tanto, un hombre que en medio de las diferentes ideologías e interpretaciones de la vida, busca en Cristo el sentido último de la existencia. Su fe no consiste tampoco en observar unas leyes y prescripciones morales procedentes de la tradición judía (v. gr. los diez mandamientos), sino aceptar a Cristo como modelo de vida en el que podemos descubrir cuál es la tarea verdadera que debe realizar el hombre. El cristiano es, por tanto, un hombre que frente a diversas actitudes y estilos de vivir y comportarse, acude a Cristo como criterio último de actuación ante el Padre y ante los hombres. La imagen de Cristo para el cristiano lo conduce a apoyar todo su futuro en Jesucristo como Salvador (el portador de la gracia del Padre), aceptado por los creyentes (cristianos) como muerto por los hombres pero resucitado por Dios y el único del que podríamos esperar una solución definitiva para el problema del hombre. Por tanto, en medio de los fracasos y dificultades de la vida y frente a diferentes promesas de salvación, el cristiano espera de Cristo resucitado la salvación definitiva del hombre.
sábana santa
LA SÁBANA SANTA ES LA PRUEBA MÁS CONTUNDENTE DE LA RESURRECCIÓN, COMO EL ÚNICO PROFETA VERDADERO Y AUTÉNTICO ENVIADO DE DIOS. ESTO DA, JUSTAMENTE, MÁS CREDIBILIDAD A LA VENIDIA DE JESÚS, A SU RESURRECCIÓN Y A LA EXISTENCIA DE UN DIOS QUE NOS AMA, QUE SE HA MANIFESTADO EN: DIOS PADRE, DIOS HIJO Y EN NUESTROS TIEMPOS: ESPÍRITU SANTO. ESE ESPÍRITU UNGIDO EN NOSOTROS A TRAVÉS DEL BAUTISMO Y LOS SACRAMENTOS.
La sábana santa es un «reto a la inteligencia» por la extraordinaria crónica visual que ofrece de la pasión de Cristo. «Dado que no se trata de una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Encomienda a los científicos la tarea de continuar investigando para encontrar respuestas adecuadas a los interrogantes relacionados con este lienzo que, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor cuando fue depuesto de la cruz» -Juan Pablo II ante la Sábana Santa 1998.
¿Qué es el sudario de Turín?
"Sindon" (griego): Pieza de tela, que puede ser usada como lienzo fúnebre. El sudario de Turín es un lienzo de lino rectangular, de 436 cm de largo y 110cm. de ancho, y tejido a espina de pescado. Sobre un mismo lado de la tela son impresas las huellas frontales y dorsales de un hombre muerto después de haber sido crucificado.
Muchos creemos que el sudario de Turín es el lienzo fúnebre de Cristo, es decir, el lienzo en que el cuerpo de Jesús fue envuelto. ¿Hay razones para tal creencia? El sudario ha sido sometido a los estudios mas rigurosos de la ciencia, descubriéndose numerosos datos asombrosos. Ver
Mientras muchos hombres fueron crucificados, solo Jesucristo fue además azotado, coronado con espinas y traspasado en el corazón con una lanza, tal como muestra la imagen. Este fue sepultado envuelto en el sudario según la costumbre de los judíos, como aparece en la imagen a la derecha.
Debemos aclarar que nuestra fe como católicos no se fundamenta en la Sábana Santa. Ésta no es esencial
para nuestra fe en Cristo y en Su resurrección, pero ciertamente nos ayuda a profundizar nuestro amor y devoción en aquel que por nosotros sufrió la Pasión. Por otro lado, los no creyentes que se proclaman hombres de ciencia y de
razón se encuentran a la defensiva ante una reliquia en la que los mismos científicos están descubriendo señales cada vez mas contundentes de autenticidad.
La Iglesia busca la verdad. La Santa Sede, propietaria de La Sábana Santa, ha sido muy honesta, permitiendo todo tipo de investigaciones científicas. Las pruebas cada vez son mas impresionantes. De hecho, muchos no cristianos creen que, en efecto, se trata del sudario fúnebre de Jesús de Nazaret. Por otro lado, no faltan cristianos que demuestran desinterés y hasta hostilidad.
--------------------------------------------------------------------------------
Historia
Hay testimonios históricos y de absoluta certeza que sitúan a la Sábana Santa en Lirey (Francia) a mediados del siglo XIV. No se puede acusar a la jerarquía de la Iglesia de haber producido el Sudario. Mas bien, en 1389 el obispo de Troyes, Pierre d´Arcis, escribió declarando el sudario un fraude. La Iglesia no se había pronunciado oficialmente. El pueblo, sin embargo, continuó visitándolo con gran veneración. La trayectoria de la Sábana Santa desde esa época está bien documentada y sin mas interrupciones.
En 1453 la Sábana Santa fue cedida al ducado de Saboya en Chambéry, Francia. En el año 1506, el Papa otorgó a la Sábana Santa una fiesta especial , aprobando una liturgia para la Santa Misa y el Oficio Divino. En el año1532, sufrió un fuego que le dejó marcas permanentes pero milagrosamente no se llegó a perder. Las hermanas Clarisas pusieron parches en las quemaduras en 1534. Al mismo tiempo se guarda el sudario entre dos paños de tela del mismo tamaño para protegerlo. Dos años mas tarde se descubre que ambos recibieron milagrosamente la imagen del original>>.
Los Saboya, al trasladar su capital a Turín en 1578, llevaron allí la Sábana Santa. Desde el año 1694, es custodiada (aparte de breves interrupciones) en la capilla que Guarino Gaurini construyó entre la Catedral y Palacio Real de Turín.
1898 – Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 Mayo. Se inician los estudios científicos.
Desde 1983, la Sábana Santa es propiedad de la Santa Sede, dejada en herencia por Humberto II de Saboya al Papa.
En 1997 la Sábana otra vez escapa un incendio, esta vez, en la Catedral de Turín. El bombero Mario Trematore pudo quebrar con un hacha el vidrio antibalas que protegía el Santo Lienzo y así, rescatarlo. ¿Como pudo romper el vidrio antibalas con un hacha? Mas tarde el bombero, que no era creyente, explicó que lo pudo hacer porque recibió una fuerza especial de lo alto.
1998- Exhibición del Sudario, 18 de Abril al 14 de Junio (para celebrar el centenario de la primera fotografía)
2000- Exhibición del Sudario, 29 de Abril al 11 de Junio del 2000 (con ocasión del Gran Jubileo de la Redención).
La Sábana Santa presentada al público.
La ostentación pública es, ante todo, un acontecimiento religioso que se ha de vivir en un clima de recogimiento y oración. En los últimos cuatro siglos la Sábana Santa ha sido expuesta varias veces; las ostensiones más recientes son las de 1978, para celebrar los 400 años del traslado a Turín y la de 1998 (centenario de las primeras pruebas fotográficas). La próxima vez que será presentada al público será en el año 2000, por motivo del jubileo.
¿Dónde estaba la Sábana Santa antes del siglo XIV?
Comencemos desde el principio.
Cristo resucitó en Jerusalén. El Evangelio de San Juan dice:
"Se inclinó (Juan) y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte". Juan 20:5-8.
(NOTA: Hay entonces dos sudarios: el grande que cubría el cuerpo y otro que se pondría sobre este y en el area de la cabeza. Este segundo se encuentra según la tradición en la Catedral de Oviedo -VER Sudario de Oviedo
Pedro y Juan vieron "las vendas" cada uno por su parte y fue parte de aquella primera experiencia de conocer la verdad central de la salvación y de la historia. ¡Cristo ha resucitado!. Lo mas probable es que hayan tomado esta reliquia con inmenso amor para mostrárselas a los demás como la primera prueba de la resurrección. Desde entonces es lógico que se guardase como la mayor reliquia de la cristiandad.
El Mandilón de Constantinopla
Icono ruso representa el descubrimiento en el
siglo VI del sudario de Edessa.
Historiadores han relacionado la Santa Sábana con una famosa tela llamada "Mandilón" que presentaba la faz de Jesucristo que se veneraba en Edessa (hoy día en el este de Turquía). Aquella milagrosa tela solo presentaba la faz porque el resto se escondía al estar la tela plegada. En el año 944 el Mandilón fue transferido a Constantinopla, capital del imperio bizantino. Existen referencias sobre la presencia del lienzo fúnebre de Jesucristo en esa ciudad.
Los cruzados, quienes tenían como objetivo liberar de la invasión musulmana a los lugares santos, fueron culpables del saqueo de la cristiana Constantinopla. El cruzado Roberto de Cari escribió que en agosto, del año 1203 que había visto el lienzo con la imagen del cuerpo de Jesucristo, que había desaparecido tras el saqueo de la ciudad.
Muy posiblemente en Constantinopla el Santo Lienzo sirvió de modelo para la iconografía de Cristo. Esto explicaría el gran parecido que hay entre los antiguos iconos de Cristo y la Sábana Santa. Esos iconos, a su vez, sirvieron de modelo para las posteriores imágenes de Cristo. Por eso en la actualidad tenemos un sentido general de como es el rostro de Jesucristo.
http://www.corazones.org/jesus/turin_sudario/a_turin.htm
"la fe que obra por amor, mueve montañas"
La sábana santa es un «reto a la inteligencia» por la extraordinaria crónica visual que ofrece de la pasión de Cristo. «Dado que no se trata de una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Encomienda a los científicos la tarea de continuar investigando para encontrar respuestas adecuadas a los interrogantes relacionados con este lienzo que, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor cuando fue depuesto de la cruz» -Juan Pablo II ante la Sábana Santa 1998.
¿Qué es el sudario de Turín?
"Sindon" (griego): Pieza de tela, que puede ser usada como lienzo fúnebre. El sudario de Turín es un lienzo de lino rectangular, de 436 cm de largo y 110cm. de ancho, y tejido a espina de pescado. Sobre un mismo lado de la tela son impresas las huellas frontales y dorsales de un hombre muerto después de haber sido crucificado.
Muchos creemos que el sudario de Turín es el lienzo fúnebre de Cristo, es decir, el lienzo en que el cuerpo de Jesús fue envuelto. ¿Hay razones para tal creencia? El sudario ha sido sometido a los estudios mas rigurosos de la ciencia, descubriéndose numerosos datos asombrosos. Ver
Mientras muchos hombres fueron crucificados, solo Jesucristo fue además azotado, coronado con espinas y traspasado en el corazón con una lanza, tal como muestra la imagen. Este fue sepultado envuelto en el sudario según la costumbre de los judíos, como aparece en la imagen a la derecha.
Debemos aclarar que nuestra fe como católicos no se fundamenta en la Sábana Santa. Ésta no es esencial
para nuestra fe en Cristo y en Su resurrección, pero ciertamente nos ayuda a profundizar nuestro amor y devoción en aquel que por nosotros sufrió la Pasión. Por otro lado, los no creyentes que se proclaman hombres de ciencia y de
razón se encuentran a la defensiva ante una reliquia en la que los mismos científicos están descubriendo señales cada vez mas contundentes de autenticidad.
La Iglesia busca la verdad. La Santa Sede, propietaria de La Sábana Santa, ha sido muy honesta, permitiendo todo tipo de investigaciones científicas. Las pruebas cada vez son mas impresionantes. De hecho, muchos no cristianos creen que, en efecto, se trata del sudario fúnebre de Jesús de Nazaret. Por otro lado, no faltan cristianos que demuestran desinterés y hasta hostilidad.
--------------------------------------------------------------------------------
Historia
Hay testimonios históricos y de absoluta certeza que sitúan a la Sábana Santa en Lirey (Francia) a mediados del siglo XIV. No se puede acusar a la jerarquía de la Iglesia de haber producido el Sudario. Mas bien, en 1389 el obispo de Troyes, Pierre d´Arcis, escribió declarando el sudario un fraude. La Iglesia no se había pronunciado oficialmente. El pueblo, sin embargo, continuó visitándolo con gran veneración. La trayectoria de la Sábana Santa desde esa época está bien documentada y sin mas interrupciones.
En 1453 la Sábana Santa fue cedida al ducado de Saboya en Chambéry, Francia. En el año 1506, el Papa otorgó a la Sábana Santa una fiesta especial , aprobando una liturgia para la Santa Misa y el Oficio Divino. En el año1532, sufrió un fuego que le dejó marcas permanentes pero milagrosamente no se llegó a perder. Las hermanas Clarisas pusieron parches en las quemaduras en 1534. Al mismo tiempo se guarda el sudario entre dos paños de tela del mismo tamaño para protegerlo. Dos años mas tarde se descubre que ambos recibieron milagrosamente la imagen del original>>.
Los Saboya, al trasladar su capital a Turín en 1578, llevaron allí la Sábana Santa. Desde el año 1694, es custodiada (aparte de breves interrupciones) en la capilla que Guarino Gaurini construyó entre la Catedral y Palacio Real de Turín.
1898 – Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 Mayo. Se inician los estudios científicos.
Desde 1983, la Sábana Santa es propiedad de la Santa Sede, dejada en herencia por Humberto II de Saboya al Papa.
En 1997 la Sábana otra vez escapa un incendio, esta vez, en la Catedral de Turín. El bombero Mario Trematore pudo quebrar con un hacha el vidrio antibalas que protegía el Santo Lienzo y así, rescatarlo. ¿Como pudo romper el vidrio antibalas con un hacha? Mas tarde el bombero, que no era creyente, explicó que lo pudo hacer porque recibió una fuerza especial de lo alto.
1998- Exhibición del Sudario, 18 de Abril al 14 de Junio (para celebrar el centenario de la primera fotografía)
2000- Exhibición del Sudario, 29 de Abril al 11 de Junio del 2000 (con ocasión del Gran Jubileo de la Redención).
La Sábana Santa presentada al público.
La ostentación pública es, ante todo, un acontecimiento religioso que se ha de vivir en un clima de recogimiento y oración. En los últimos cuatro siglos la Sábana Santa ha sido expuesta varias veces; las ostensiones más recientes son las de 1978, para celebrar los 400 años del traslado a Turín y la de 1998 (centenario de las primeras pruebas fotográficas). La próxima vez que será presentada al público será en el año 2000, por motivo del jubileo.
¿Dónde estaba la Sábana Santa antes del siglo XIV?
Comencemos desde el principio.
Cristo resucitó en Jerusalén. El Evangelio de San Juan dice:
"Se inclinó (Juan) y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte". Juan 20:5-8.
(NOTA: Hay entonces dos sudarios: el grande que cubría el cuerpo y otro que se pondría sobre este y en el area de la cabeza. Este segundo se encuentra según la tradición en la Catedral de Oviedo -VER Sudario de Oviedo
Pedro y Juan vieron "las vendas" cada uno por su parte y fue parte de aquella primera experiencia de conocer la verdad central de la salvación y de la historia. ¡Cristo ha resucitado!. Lo mas probable es que hayan tomado esta reliquia con inmenso amor para mostrárselas a los demás como la primera prueba de la resurrección. Desde entonces es lógico que se guardase como la mayor reliquia de la cristiandad.
El Mandilón de Constantinopla
Icono ruso representa el descubrimiento en el
siglo VI del sudario de Edessa.
Historiadores han relacionado la Santa Sábana con una famosa tela llamada "Mandilón" que presentaba la faz de Jesucristo que se veneraba en Edessa (hoy día en el este de Turquía). Aquella milagrosa tela solo presentaba la faz porque el resto se escondía al estar la tela plegada. En el año 944 el Mandilón fue transferido a Constantinopla, capital del imperio bizantino. Existen referencias sobre la presencia del lienzo fúnebre de Jesucristo en esa ciudad.
Los cruzados, quienes tenían como objetivo liberar de la invasión musulmana a los lugares santos, fueron culpables del saqueo de la cristiana Constantinopla. El cruzado Roberto de Cari escribió que en agosto, del año 1203 que había visto el lienzo con la imagen del cuerpo de Jesucristo, que había desaparecido tras el saqueo de la ciudad.
Muy posiblemente en Constantinopla el Santo Lienzo sirvió de modelo para la iconografía de Cristo. Esto explicaría el gran parecido que hay entre los antiguos iconos de Cristo y la Sábana Santa. Esos iconos, a su vez, sirvieron de modelo para las posteriores imágenes de Cristo. Por eso en la actualidad tenemos un sentido general de como es el rostro de Jesucristo.
http://www.corazones.org/jesus/turin_sudario/a_turin.htm
"la fe que obra por amor, mueve montañas"
sabri.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada